· Por STICK-IN · 8 min de lectura

Renault Clio Williams azul deportivo con llantas Speedline doradas
El Clio Williams, con su azul deportivo y sus llantas Speedline doradas.

Treinta años después de su lanzamiento, el Clio Williams está entre los youngtimers franceses más buscados. Las unidades buenas se venden rápido; las no tan buenas, también, y a veces demasiado. Estos son los puntos que te aconsejamos revisar antes de lanzarte, fruto de muchas conversaciones con propietarios y restauradores.

Un poco de historia: una serie «limitada» que no lo era tanto

Lanzado en 1993, el Clio Williams debe su nombre a la escudería de Fórmula 1 que lo ganaba todo en aquella época con motor Renault. Bajo el capó, un 2.0 de 16 válvulas y 150 CV en un coche de unos 990 kg. Se anuncia como una serie limitada destinada a la homologación para rallyes, con una placa numerada en el salpicadero.

Ante el éxito, Renault acaba fabricando muchas más: unas 12 000 unidades en total, repartidas entre la fase 1 (1993-1994), la fase 2 y series destinadas a la exportación, entre ellas los Williams 2 y Williams 3 vendidos en Gran Bretaña. Esta historia explica parte de las confusiones que hoy se encuentran en los anuncios.

1. La autenticidad, lo primero

El Williams se ha copiado mucho: abundan los Clio 16S «transformados» con llantas doradas y anagramas. Comprueba la coherencia de la documentación (tipo y número de bastidor) y no dudes en pedir opinión a los clubes y foros especializados, que conocen las particularidades de cada fase. La placa numerada por sí sola no demuestra nada: se desmonta y se revende.

2. Fase 1 o fase 2: los detalles que delatan

Las dos fases se distinguen por muchos detalles, empezando por los anagramas «Williams»: dorados en la fase 1, dorados y azules en la fase 2. Un coche que mezcla ambos ha sido a menudo reparado o «actualizado». No es grave en sí, pero debe reflejarse en el precio.

3. Carrocería y bajos

Muchos Williams han corrido en rallyes, subidas de montaña o tandas en circuito. Revisa los largueros, los puntos de anclaje del tren trasero y los bajos, en busca de huellas de golpes o de reparaciones. La corrosión suele ser moderada, pero una unidad que ha pasado mucho tiempo a la intemperie puede dar sorpresas.

4. Mecánica: un motor robusto, pero exigente

El 2.0 16V es fiable si se ha mantenido bien. Pide las facturas, sobre todo de la distribución, escucha el motor en frío y comprueba que no eche humo. Revisa también el paso de marchas, el estado del embrague y el tren trasero, a menudo cansado en los coches con muchos kilómetros.

5. El interior y los pequeños detalles

Asientos específicos, placa numerada, pomo de la palanca de cambios: el interior de un Williams envejece rápido cuando el coche se ha usado a diario. Bajo el capó, las etiquetas originales (tapa del motor, advertencias, reglaje de los faros) suelen desaparecer con las limpiezas. No son motivos para descartar un coche, pero dan una buena idea del cuidado que ha recibido.

Nuestro taller nació en 2007 con la restauración de un Clio Williams fase 1: todo empezó buscando sus adhesivos originales. Si vas a empezar una restauración, nuestro set completo fase 1 y nuestro set completo fase 2 reúnen toda la decoración, interior y exterior.

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